¿Alguien ha visto su sonrisa? No, supongo que no. Ni tampoco esa manera de guiñar un ojo. Ni tampoco la cara de cabreado cuando algo le molesta. Ni siquiera han escuchado el sonido de su risa. Supongo que es estúpido. Pero sonreír sólo por escuchar su voz a lo lejos es de lo más ridículo. ¡Ah! Seguro que tampoco se te ha pasado por la cabeza pensar cómo huele... En fin, no tengo nada que decir a eso. Me mata. Porque no te das cuenta de que está ahí y de repente te llega su olor, te giras, le miras y te preguntas qué ha hecho. Supongo que lo de todos los tios. Siempre es igual. Al final lo único que quieres es ver su sonrisa en cualquier momento, escuchar su voz dónde sea...
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